jueves, 10 de abril de 2014

La elección.

Caminaban deseosos de encontrar una fuente para calmar su sed, ya que llevaban muchas horas de camino bajo un sol abrasador. Cuando de pronto se encontraron con una lugareña, que a paso lento, llevaba encima un gran canasto el cual posiblemente estaba lleno de agua.

- Hola, buenos días. ¿Sabría usted decirnos donde podemos encontrar una fuente de agua, o manantial o lo que sea para poder calmar nuestra sed?

La lugareña se quedó mirando, y sin decir nada, continuó su camino, lentamente.

Siguieron caminando, cada vez mas cansados, mas sudados y desgastados. Eran las horas centrales del día y pesaban ya hasta los calcetines. Entonces vieron un hombre con un caballo, que se acercaba al trote. Le hicieron una señal y éste hizo parar al animal para que pudiera saber qué querían los caminantes.

- Hola buenos días. Estamos intentando encontrar una fuente donde podamos beber un poco de agua, estamos agotados y llevamos horas sin beber. ¿Sabría decirnos alguna?

El hombre, se quedó pensativo, miró a su alrededor, y sin decir nada, dio un golpe con el estribo al caballo y se pusieron en marcha tal y como venían.

Los caminantes estaban frustrados. Pensaron en dar media vuelta, pero sabían que podía ser su final, ya que era mucho camino y no aguantarían. Decidieron continuar, se la jugaron.

A la media hora, ya completamente desfondados, vieron a un niño pequeño, que llevaba un botijo con agua. Sedientos, le atacaron, pero el botijo se rompió, y el agua fue absorbida por la tierra, formándose un barro asqueroso. El niño, se puso a llorar desconsoladamente. Ellos, tras ese último esfuerzo, se desmayaron en medio del camino. Los buitres llegaron rápidamente. Les comieron vivos, aunque no se enteraron. Al poco rato, empezó a llover con fuerza.



¿Quién tuvo la culpa del cruel final? ¿Los lugareños que no dieron agua ni indicación alguna de donde la podían encontrar, o los sedientos protagonistas de esta breve historia por atacar al indefenso niño que portaba el botijo?

Yo escribo la historia, en ti queda sacar una conclusión.


Pablo A.K.

No hay comentarios:

Publicar un comentario