jueves, 27 de febrero de 2014

Vómito

Esto fue la excusa perfecta para crear al fin un estado de sitio. Hoy ya no puedes hacer nada. Casi tienes que dar cuentas de hasta la cantidad de oxígeno que necesitas al día para seguir viviendo.

Lunes. Segunda semana de Marzo.
Lo que producían sus uniformes en esa muchedumbre no era para nada algo hermoso. O si. ¿Según se mire todo no?. Es hermosa la rabia cuando va directa a algo que oprime el simple deseo de vivir, el deseo de querer saborear la vida. Y bien, la muchedumbre, el tumulto, se agolpaba en frente de la fila de antidisturbios, empujándose y gritando. Rozando la línea negra que formaban los cuerpos de seguridad, (curioso nombre, por cierto) se agolpaban, se empujaban y comprimían cada vez más y más cuerpos y cabezas. Pero de esa línea. De esa línea no pasaban. Allí, al otro lado. Coches de última generación, blindados, se acercaban lentamente hacia el congreso. Y de pronto. ¡Booom! Algo explotó entre la muchedumbre, bañando así todo de sangre, entre gritos y desorientación, esparciendo vísceras y extremidades por todos los lados. Por un momento se formó el caos. La gente se alteró, los antidisturbios comenzaron a cargar, y los coches que iban a paso lento, aceleraron bruscamente y se alejaron del lugar.


***

Martes. Última semana de Febrero:
En un despacho secreto, los peces gordos del país se reunían con los mandatarios.
-Estamos ante una situación que se nos escapa de las manos. La gente tiene acceso a mucha información, casi toda la que quiere. Pero no podemos permitir que sepan de nuestros movimientos económicos, pues a poco que escarben se darán cuenta de cómo los manejamos.
-Pero nosotros no podemos hacer nada.  Vivimos en una democracia y ellos tienen su derecho a informarse y saber como se mueven los hilos. Además... No cabe preocuparse. Por mucho que sepan las cosas seguirán su cauce.
-Si es para preocuparse. Todos sabemos que cuando una idea crece entre tanta gente se puede llegar a expandir como el fuego en un campo de pelusas.
-¿Y qué solución proponéis?
-Inventaros un ataque terrorista. Coged un cabeza de turco y metedle en la mente una idea psicópata. Necesitamos un acontecimiento, algo que obligue a duplicar la seguridad y el control. Así podremos hacer lo que realmente queremos sin que nos ralentice su puta curiosidad.
-Eso saldrá caro.
-Aquí no importa dinero ninguno, antes esta nuestra seguridad, la seguridad de la raza superior.

***

Miércoles. Primera semana de Marzo.
Janfly estaba barriendo, con su peculiar y llamativo peto naranja. <<Crunch>>. Piso un insecto. "lo siento cucarachita, pero no te vi" dijo entristecido. Limpiaba los pasillos ya para acabar. De fondo se escuchaba la radio, a la que Janfly prestaba gran atención. Se oía un programa que hablaba sobre el país y su situación. Hablaba de lo que iban a subir los impuestos. De las nuevas leyes de protección, en las que se incrementaba el control entre los ciudadanos. Por lo visto iban a crear una especie de documento identificativo en el que estaría incluido tu historial médico y penal, así como también tu cuenta bancaria y tu dinero. "Desde que unificaron los bancos todo va a peor, ahora su empresa es la que manda descaradamente sobre todos nosotros. Un banco, una multinacional que mantenga a cada uno en su redil y bajo sus normas. Una sola moneda mundial. Una base de datos. Un modelo... Esto no puede seguir así. Al menos no en este país en donde siempre hemos disfrutado de la diversidad y la libertad de espíritu" pensaba Janfly. Apagó las luces y se fue a su casa. Caminaba tranquilo como hacía siempre, mirando hacia el cielo mientras caminaba, pensando en si mismo, en su razón, en su fin, en que hacer con su vida "Yo tengo que pasar a la historia" Se decía siempre.

Llegando a su casa. Janfly se alarmó, pues la puerta de su casa estaba abierta, pudiéndose ver luz a través de la rendija que dejaba. Así pues tan rápido como pudo, estaba dentro de la casa, de rodillas,llorando, con su perro entre los brazos. A su alrededor la casa. Reventada. Alguien había entrado simplemente a romper su casa. Pues parecía que no faltaba nada. Pero a Janfly lo que le mataba por dentro era la muerte de su perro. Le soltó y grito. Gritó mucho, durante un rato. Luego; fue al baño, se duchó tranquilo y relajado, se afeitó, se vistió y fue a su habitación. Encendió su ordenador y mandó un correo a la empresa diciendo que se cogía dos días libres. Se perfumó y se largó. A Janfly le gustaba desfasar cuando perdía un ser querido, ir a beber hasta quedarse sin conocimiento. ¿El perro? El perro muerto, dentro de la casa.

Ya esa misma noche Janfly perdió el conocimiento. Se comió una hierba que le dieron por ahí unos tipos que conoció, de repente, no les había visto en su puta vida. Y ahí ya no supo mas de si hasta el Domingo.
-¿Dónde estoy? ¿Qué día es hoy?
-¡Es domingo!- Le gritó aquel hombre al que no conocía de nada. -¿Qué te has comido chaval!.
"Domingo" Se decía Janfly mientras volvía a su casa para descansar y cambiarse.

***

Miércoles. Última semana de Febrero:
Sonó un teléfono.
-Si, diga.
-Buenos días, tengo un encargo para ti, soy el general.
-¿De qué se trata y como se llama?
-No tendrás mas gastos en toda tu miserable vida, así se llama.
-Bien, te escucho.
-Dentro de una semana tienes que ir a la calle Brotes, numero veintisiete, primero ce. Entra al apartamento y cargate al perro. Luego el sábado tienes que volver y dejar allí un chaleco que te daremos cargado de explosivos, en un sitio visible. Las condiciones es que no puedes hacer preguntas ¿Aceptas?
-Por supuesto.
-Bien. Mañana a las siete de la tarde pasate por mi despacho.

***

Martes. Primera semana de Marzo.
En los laboratorios de investigación generales del estado. Varios científicos se reunieron. El investigador jefe habló:
-Tenemos un encarguito nuevo compañeros. Se trata de un ataque psicológico. El sujeto Se llama Janfly García, treintaisiete años, trabaja en el mantenimiento de una de las empresas de alimentación. Fin de semanas libres. Ha estado detenido en varias ocasiones por la destrucción de bienes públicos en manifestaciones. Su punto débil es su mascota, por la que siente un gran cariño. Y bien, debemos atacarle con la psicopatía. Es el cabeza de turco para provocar un atentado antes de que empiece la reunión en el congreso, en la manifestación que hay organizada en frente de el mismo. Propuestas.
-Podríamos mandar a alguien para que mate a su perro, si le tiene mucho cariño, al encontrarle muerto seguro que cuando libre el fin de semana se mama hasta reventar. Ahí le podremos hacer mejor el ataque, porque apenas tendrá conciencia.- Propuso uno de los científicos.
-Bendito alcohol. Facilita las cosas- Dijo otro de los allí reunidos.
-Esa es la idea.- Repuso el investigador jefe.
-El fin de semana es la mejor opción, la gente anda evadiendose de esta realidad insoportable. Podemos meterle toda la base en la conciencia, ayudándonos con su pesar por la muerte del perro. Le podemos crear una subrealidad a partir de sus creencias y que el lunes cuando despierte de la mona tenga todo preparado. Le atacaríamos con la idea de que hace un acto revolucionario-. Añadió otro de los científicos.
-Buena idea, el chaleco con explosivos estará el lunes listo para que se inmole. Así bien caballeros, manos a la obra.- Concluyó el investigador jefe.

Prepararon la maquina. Se trataba de un aparato que mandaba ondas con la frecuencia del pensamiento a un sujeto en concreto, los científicos debían meter los datos y buscar el momento mas adecuado, básicamente solo era eso.

***
Lunes. Segunda semana de Marzo.
Janfly se despertó con un tremendo dolor de cabeza. Llamo desde la cama al trabajo. Respondió la secretaria.
-Departamento de mantenimiento. ¿En qué puedo ayudarle?.
-Soy Janfly preciosa. Hoy también me cojo el día libre.- Y colgó sin dejar responder a la secretaria.
Se levanto de la cama y fue hacia el salón. Allí estaba el chaleco de explosivos " A por ellos" Pensó Janfly.
El perro seguía muerto, empezando a apestar.
Janfly se puso el chaleco y encima de el su uniforme del trabajo. Salio de la casa, se acerco al congreso.
Llegando allí el corazón le iba a mil y en su cabeza solo repetía "Voy a cambiar el rumbo de la historia, voy a cambiar el rumbo de la historia". Se inmiscuyo entre la muchedumbre y <<Click>> apretó el botón. ¡Booom!. Janfly saltó en trocitos.

***

Martes. Segunda semana de Marzo
En un bar cualquiera de la ciudad, en el televisor se escuchaba: "Los dirigentes han aprobado esta mañana la nueva ley de seguridad. A partir de esta misma mañana queda abierto el toque de queda. Ningún ciudadano, ya sea hombre, mujer o niño, podrá estar en la calle a partir de las tres de la tarde. Cualquiera que este fuera a partir de esa hora será detenido".

***

Lunes. Segunda semana de Marzo
En un restaurante, cerca del congreso.
Estaba mirando por la ventana cuando de pronto vi a un hombre con un peto naranja que se acercaba al congreso, mezclándose con el gentío de la manifestación. Caminaba nervioso, sudando. Y sucedió. Yo me acerqué al dependiente y le pregunté:
-¿Para vomitar?
-Al fondo, todo recto-. Me contestó sonriendo el dependiente.
Me acerque hasta ese retrete, limpio como los chorros del oro, y pensando en ese hombre saltando en trocitos, vomité.


A. AlPa

martes, 25 de febrero de 2014

Su sueño, la realidad.

Desencanto, descontento, decepción,
palabras que resaltan en nuestra mente
al pensar en esta nación...
Es España.

Habeís convertido la política en una porquería,
la sociedad en una masa sin ningún tipo de ideología,
la cultura en algo pomposo y efímero,
mientras seguís orgullosos de vuestros putos medios de desinformación,
mientras seguís defendiendo esta educación
en la que se crea mano de obra
sin principios ni condición,
y se separa por clases a la población...
Más mientras tanto
la audiencia duerme.

Y nos limitáis, sorprendentemente con nuestra aceptación,
y pensar, que lo haga otro, que yo no entiendo,
y protestar, que lo hagan los que no tienen nada
que yo tengo mi trabajo de 600 euros mensuales
y para conservarle, todos los culos ando lamiendo.

Se trata de que no hagas, de que no pienses,
te van a esquilmar dentro de poco tus bienes,
mientras de presión estallarán tus sienes,
lenta agonía que durará quince mil meses.
Pero mientras tanto
La audiencia duerme.
Pablo A.K. & A. AlPa

viernes, 14 de febrero de 2014

Los hachas


Un día llego un gigante a un prospero poblado en el que habitaban cuatrocientos hombres, y a cada uno de ellos les entregó un hacha. Una minoría de hombres le detestaron y se exiliaron en grupo a otra parte de la tierra, otros se pusieron a cortar árboles y construirse casas, mientras hubo un grupo que esperó con el hacha en las manos a que acabasen las casas para matarles y robárselas. Pero hubo también una parte que no sabía qué hacer con el hacha y tampoco quería tirarle.

El día en que acabaron sus casas aquellos que trabajaron día y noche para vivir más cómodos, fueron asesinados brutalmente por los que estaban esperando… pero entonces, aquellos que se quedaron con el hacha sin saber que hacer se dieron cuenta de tal injusticia y los mataron.

Al final los pocos que quedaron, enterraron los hachas y se fueron con los que en un principio habían rechazado tal herramienta.

“Un hacha sirve para cortar árboles, y también cabezas”.
Herman Hesse.


10/12/2009
 
A. AlPa

domingo, 9 de febrero de 2014

Enfermos



Una vez había un hombre que caminaba y tropezó, con tan mala suerte que cayó en un charco. Lo cuál le dejo un poco aturdido. Y paso un caballero:

-¿Qué tal está buen hombre?- Dijo el caballero mientras se agachaba rápidamente abrazándole para que se incorporase.

-Bien, bien. Un poco aturdido, nada mas. Muchas gracias.

Una vez había un hombre que caminaba y tropezó, con tan mala suerte que cayó en un charco. Lo cuál le dejo un poco aturdido. Y paso un caballero que lo miro y lo bordeo, como si el hombre quemase. El hombre se levanto, se sacudió un poco y continúo su camino.

Una vez había un hombre que caminaba y tropezó, con tan mala suerte que cayó en un charco. Lo cuál le dejo un poco aturdido. Y paso un caballero:

-¿¡Qué haces puto matao!?- Grito el caballero -¡Límpiate!-. Acabo gritándole mientras le escupía.

El hombre se limpio el gargajo que le había dado en todo el brazo. Se enjuago la mano en el charco y dijo para si mismo “Enfermos”.

A. Alpa

sábado, 8 de febrero de 2014

Tanta niebla



Aquí la altura de las personas
se mide por su sinceridad y su corazón.
No estás mintiendo si te creas un caparazón,
sabemos que solo tratas de cuidar tu protección
entre tanta sanguijuela.

Aquí la sinceridad es lo que tiene valor,
en este mundo que para nosotros es tan estético,
pues ponerse una máscara es lo mas común,
para encajar por fuera disimulando lo de dentro,
si, parece que dé igual lo que sientas.

Sigue escuchando tu corazón, no te mientas,
la razón por la que te mueves en ti se encuentra,
tu luz esta en ti y no ahí fuera,
tu solo eres un espíritu mas
y haces mucho si de la oscuridad te alejas.

Seguiremos caminando con un solo principio,
"no hagas a los demás lo que para ti no quieras"
este se llama respeto, no hay otra meta
que continuar buscando respuestas
Y disfrutar del momento entre tanta niebla.

A. AlPa

jueves, 6 de febrero de 2014

Cebollas

Estaban sentados al calor de la chimenea. Y el abuelo, como era de costumbre, le comenzó a contar una historia antes de que el pequeño se fuera a dormir. “Te voy a contar la historia de por qué hacen llorar las cebollas, verás”;

Érase una vez. Cuando el mundo aún no era mundo. Una comunidad de cebollas, las primeras cebollas. Por aquel entonces las cebollas no hacían llorar. Y tampoco tenían tantas capas, ni esa fina piel que las cubre. En un principio eran muy risueñas y confiadas. Pero cada vez que alguien les hacía daño se creaban unas capas.

Primero se encontraron con la tierra. Las cebollas buscaban donde poder pasar la noche sin notar tanto el frío. Pues en un principio, no eran mucho más que el corazón.

– Hola, necesitamos un cacho de tierra para descansar esta noche y resguardarnos del frío- dijeron las cebollas a la tierra.

-Aquí podréis dormir todas las veces que queráis, sin problema-. Les contestó la tierra mientras se frotaba las manos.

Al día siguiente cuando despertaron las cebollas se dieron cuenta de que la tierra las había enterrado tanto que no podían salir.

 -¡Ayúdanos!- Gritaban.

Pero la tierra no les hacía ni caso y mientras reía les gritaba.

-No haber sido tan confiadas. Es vuestro problema haber confiado en la primera tierra que os encontrasteis. ¡Jajaja!.

Entonces unas cuantas cebollas aunaron fuerzas y pudieron salvar unas pocas. Las pocas que se salvaron empezaron por hacerse unas cuantas capas.

Las cebollas siguieron su camino y de pronto las dio sed. Se acercaron al río, y le preguntaron si podían beber. Este las recibió sin ningún problema y cuando estaban bebiendo a orillas del río. ¡Flusssh! El río hizo una ola hacia la orilla llevándoselas con la corriente. Pero no a todas se las llevó. Las pocas que quedaron salieron corriendo y se pusieron aún más capas.

Las cebollas siguieron su camino. Muy tristes porque tanto la tierra como el río las hicieron daño. Hasta que se encontraron con un hombre. El hombre las vio apenadas y las preguntó.

-¿Qué os ha ocurrido? ¿Porque camináis tan cabizbajas?

Las cebollas le explicaron como la tierra y el río las había engañado, y el hombre las ofreció una parte del huerto que cuidaba.

-Aquí estaréis cómodas, tendréis agua para beber y tierra donde dormir. Pero deberíais crearos una capa de abrigo para que por las noches no os coman el cuerpo los bichos. En mi huerto hay muchos que atacan a todo lo que planto.

Así pues las cebollas aceptaron. Se pusieron unas pocas capas más y se hicieron una piel que las protegería de las inclemencias del huerto de aquel hombre. Paso el tiempo y las cebollas procrearon. El hombre las cuidaba tan bien que se multiplicaron no tardando mucho, y se pusieron grandes, bien hermosas. Pero llego el día en que el hortelano las cosechó. Dejó algunas para las semillas y las que le sobraban se las dió al vecino.

Las cebollas se sintieron más traicionadas que nunca, el hombre las había roto el corazón. Entonces se prometieron a ellas mismas que cada vez que las personas utilizasen para sus guisos cebollas, cada vez que se atreviesen a picarlas les harían llorar. Y por eso lloras cuando pelas cebollas. Porque hubo un día, cuando el mundo no era mundo, en que un hombre las partió el corazón al traicionarlas.

***

A. AlPa




lunes, 3 de febrero de 2014

Almas metálicas.

Perdimos el norte para tal vez
encontrarnos en el camino.
Queremos hallar las respuestas
antes de formular las preguntas.
Que nos punzan nuestra mente
como afiladas chinchetas y puntas.
Nos perdemos en las conjeturas
de la incertidumbre del destino.
¿Quién conoce de la vida los acertijos?
¿Quién sabe las respuestas correctas?
¿Acaso te has preguntado cuando fue
la última vez que jodieron tus mitos?
La belleza del kaos y el desorden
despreciada por las mentes "selectas".
Viaje hacia dentro de vuestro alma
dúctil, viscosa y cada vez mas pesada,
sufres tanto que no crees en nada,
cicatrices profundas en el corazón
hace tiempo que ya no se ablanda.
Duro viaje en el pasar de la rutina
fermentan tus penas y emborracha la vida.
Calidez amada en las tardes de invierno,
los ríos van al mar, y la procesión, por dentro.



Pablo A.K.

Libertad.


Desconfianza a la benevolencia
jauría de hienas hambrientas.
"No hagas, no digas, no pienses"
Es el lema si su lado te sientas.
Europa como amo, y el tercer mundo
su mil veces violada prostituta.
Que la vejan, que la muelen, 
con tratados y guerras trazadas
con líneas maestras y astutas.
Intereses de euros y dólares,
si la tierra y los hombres se joden
a ellos les da exactamente igual.
OTAN, brazo armado capitalista,
afilados aguijones los misiles
innumerables muertes en sus listas.
Azote tuyo serán rojos y anarquistas,
si juntos como hermanos luchamos
por una nueva y próspera vida digna,
Solidaridad con nuestros pres@s, 
¡Pedímos su inmediata amnistía!

¡Luchemos por nuestros sueños anhelados,
porque tenemos la fuerza de la razón!
\\por el comun camino\\
¡Luchemos para liberarnos de candados
que destruyen y anulan nuestro corazón!
Hagamos lo imposible y soñemos realidad,

Oda a la revolución de hoces y fusiles,
de banderas negras y rojos candiles,
para acabar con los prejucios raciales,
y alimentar esperanzas multiculturales.
Esto es para aquellos/as que con fe desean,
por fin, ser auténticos/as espíritus libres.


Libertad, con L de love, amor en inglés,
L de lento como el pesar que se la va comiendo,
L de lluvia, la que ya aguantamos de hace tiempo,
pero sobre todo, L de locura,
locura con la que quieren pintar nuestros cerebros
y contaminar ese pensamiento de libertad

Nosotros siempre seremos locos para vuestros ojos,
los locos que saben que no tienen nada,
nada mas que lo que nace desde sus entrañas,
nada mas que la saliva que guardamos en la boca
hasta que en forma de lapo acaba en vuestra cara.


A. Alpa, Pablo A.K.