viernes, 30 de mayo de 2014

Corrieron


Estábamos en la plaza, observando el gentío, mirando la gente pasar de un lado a otro mientras comentábamos lo que nos inspiraban sus apariencias.

Apareció un tipo vestido con ropa muy colorida, y llamaba más la atención no por la ropa, si no porque llevaba cargado a la espalda un gran cajón. Se acercó al medio de la plaza y allí descargó su cajón, se colocó encima de él y comenzó a chillar.

-¡Eh! ¡Voosootroos! Vivís envueltos en una gran mierda parida del ano de Dios, condenados a comer su hedor, esa realidad que os pintan día a día con sus medios de comunicación y sus eventos, ¡Estas circunstancias! Donde llevan la luz y dan vida a lo que realmente les conviene para que todos ustedes sigan caminando con esa desgana, y pensando, ¡Siempre! Que hacéis y estáis en lo y el camino correcto-.

La gente se empezó a acumular alrededor del hombre, nosotros, desde donde estábamos sentados, solo le conseguíamos ver la cabeza. Pero se le oía bien.

-Os contaminan vuestra alma a partir de vuestros propios instintos. Están apagando la creatividad del ser humano, limitándola, manteniéndola en una cárcel en la que quien quiera que se atreva a cruzar los limites, está condenado a ser ridiculizado si saca un poco la cabeza. ¡Pero qué no os engañen, amigos! La libertad y el poder de nuestra imaginación es inatrapable, inconcebible, inacabable y eterna. Hay otras formas de vivir esta vida, de buscar y comprender las cosas, hay otra forma de mirar al horizonte, de crecer y de compartir. Solo es empezar a mirar desde nuestros ojos hacia nosotros mismos para desde nosotros mismos mirar al mundo dejando de lado la imagen que esos pocos que nos quieren controlar defienden. Y si ustedes lo que quieren es un poco de dinero para comenzar a torcerles los planes, aquí tienen, este cajón para todos ustedes. Yo ya me voy que ya vienen los perros de esta zona-.

El hombre saltó del cajón y se alejó corriendo del lugar. El mogollón de gente que había, unos miraban a unos policías que se acercaban a ver que pasaba, y otros atacaban al cajón, estaba lleno de billetes por lo visto.

Lo curioso de la historia es que ese mogollón de gente que miraba, echó a correr a por los policías, y estos, echaron patas.

A. AlPa

miércoles, 28 de mayo de 2014

Mira

Ahora siente como la brisa agita tus hojas.
L
ibres vuelan los pájaros
M
ientras la tarde estira las sombras.
A
lguien respira tumbado en una roca. 

Los pulmones se le llenan de aire limpio
I
gual que el agua de donde nacen los ríos.
B
ien sabe que esto no tiene desperdicio.
R
ara vez se respira limpio
E
ntre la polución en la que vivimos.

A. AlPa

martes, 27 de mayo de 2014

El del árbol


El búho sonreía
El día caía
Daba a la luna la bienvenida.

Hoy siguen sin verse las hadas
La gente centra sus ojos
En el brillo de las luciérnagas.

Los grillos cantaban
Junto a las ranas
La canción de la luna.

Los duendes camuflados
Siguen llevando a cabo
Esos planes que traman.

La gente dormía
O miraban brillar las luciérnagas
O escuchaban los grillos y las ranas
Cantar.

Pero nadie hablaba
De duendes o de hadas
Que era cosa de cuentos de niños
Decían.

 El búho sonreía
Ahora vuelve el día
Los pájaros pían 
La monotonía recae.

A. AlPa

lunes, 26 de mayo de 2014

El viejo




El otro día me encontré un viejo en un banco, compungido, llorando como un niño, alrededor, las hojas de un periódico esparcidas por el suelo. Me acerque y le pregunte que qué ocurría. Y entre lágrimas me dijo que lloraba de pena, de rabia, porque veía que el fascismo se estaba abriendo paso entre las gentes, entre los nietos de aquellos que un día lucharon con las manos atadas contra él. Se incorporo, secó sus lagrimas con un pañuelo que saco del bolsillo interior de su chaqueta, y empezó a largar.

-Con su perro de presa llamado capitalismo, el fascismo esta anulando a las personas a pasos agigantados, sembrando miedo disfrazado de seguridad, envolviendo las ideas con muros cimentados en el consumismo. Hoy, inutilizados manualmente, han construido un sistema en el que el obrero necesita de los medios de distribución y producción del estado, u, cada vez mas, de empresas privadas  para poder sobrevivir. Hay tanto cemento que no hay otra manera de producir alimento nada mas que en invernaderos industriales, con focos y ventilación, controlando cada molécula del fruto, para así, tener una producción más beneficiosa económicamente, o al menos eso dicen. En muchos casos familias de alimentos de los que se gozaba antes han desaparecido, sobreviviendo así las semillas mas productivas, las cuales, manipularon genéticamente para poder privatizar el mercado y así, si no hay dinero, no hay semilla, pues el fruto jamás dará una semilla que germine.
Han hecho un individuo que reniega del capitalismo mientras cada día que echan el programa del corazón, tipo sálvame, están como clavos en frente de televisor. Esos son individuos dormidos, engañados por si mismos, renegando del sistema del que son participes, pero haciéndole participe en cada uno de sus actos, respaldándose en escusas como;  “no hay nada que hacer" o, "nadie lo puede cambiar”, y así permiten esta opresión, este bucle que se repite otra vez, aceptando una realidad perpetua, una realidad que se mantiene alimentando el miedo de muchos desde el que tienen unos pocos a que esos muchos se les echen encima.- Paró de hablar y me miró fijamente. -¿Tienes un cigarro por ahí?.
-Si, claro.- Saque un cigarrillo para cada uno y le di fuego. Continuó, mucho más tranquilo que antes.

-Está todo muy bien atado, tristemente, ¿Sabes?. El fondo de las personas, el inconsciente desde el que tomamos las decisiones, o eso que nos hace que un día estemos arriba de la ola y otros abajo, sin darnos cuenta, eso, está envuelto de costumbres, cultura, ritos y rituales, dogmatismos y una moralidad esclavista que constituye el fondo común de la masa, así pues las ideas que nazcan tienen que ser muy fuertes, para que ese fondo común no las contamine, convirtiéndolas en algo efímero y superficial, que no deja semilla ninguna. Pues cada uno es uno mismo, y toma las decisiones y basa sus principios en si mismo, pero el inconsciente, camina junto al inconsciente colectivo. Si el inconsciente colectivo esta continuamente bombardeado por mensajes fascistas, miedos disfrazados de sueños capitalistas, pomposos y banales, es difícil que vosotros, los jóvenes, podáis llevar a cabo ideas libres. Pero no te quiero enredar la cabeza con tonterías joven, ¿Tu de que lado estás?.- Me pregunto de pronto, girando su cabeza mientras sujetaba el cigarrillo antes de darle una calada.

-No me decanto por ningún partido político, pienso que somos nosotros los que hacemos el entorno y la vida, pienso que la política es algo así como la religión, algo para manejar a las masas.

-Bueno joven, veo que al menos tienes ojos. Pero, ¿Qué es lo que piensas de los fascistas?.

-Son gente limitada a mi forma de ver, encerrados en unos principios que solo piensan en guardar y conservar, y no en crear y crecer. A mi personalmente me dan pena, pues limitan su propia libertad desde si mismos. Y defienden esa limitación hasta la muerte, proclamando que es lo correcto.

-Si, es una buena manera de explicarlo. Pero ten siempre presente que, a ellos les da igual lo que tu pienses, y no solo tu, si no, todas las demás personas. Creen que sus ideas provienen de dioses, que están en lo cierto, y que casi todas las personas, son solo corderillos a los que manejar y con los que experimentar. Tienen montada una educación y unos esquemas para hacer de las personas esclavos felices, y cada vez lo esculpen mas. Pero por suerte la verdad no hay quien la pare, y quien tenga orejas, oirá, quien tenga ojos verá, pero claro, también tendrá un cerebro, y unos principios como persona basados en este sistema esclavista, así pues también sufrirá mientras se quita de encima todo el polvo, mientras desaprende estás costumbres y estos principios.
Hay muchos hermanos que se quedan en el camino, bien porque  no son capaces de afrontar la realidad, o bien por los entornos en los que se mueven, en los que son arrastrados como dementes y la mayoría quedan limitados por un sitio o por otro, condenados a ser zarigüeyas del sistema hasta que perecen, les cuelgan encima alguna enfermedad mental y listo.
Pero la vida es fácil, y más sencilla de lo que todos pensamos. Cuando el hambre aprieta el estomago nos enseña, hace nacer dentro de nosotros ideas para que nos sea mas fácil el subsistir, y cuando la vida nos pone ante situaciones en las que no sabemos cuál es lo que está bien y cual es lo que está mal, el corazón nos enseña, hace nacer dentro de nosotros la respuesta que necesitamos. Pero a aquellos que luchan por perpetuar este sistema, no les interesa que seamos conscientes de que tenemos corazón y estomago. Así que ten cuidado joven, se fiel a tus principios y piensa que estamos vivos por vivir, sonreír y poder abrazarnos, y... Todos deberíamos hacer todo a gusto, tenemos medios, pero también mucho miedo a dar luz allá en donde no se ve nada. Hasta otra.

El viejo se levanto, sin mas. Y se largó.

Yo me quede sentado en el banco, escuchando a los pájaros, contemplando como la brisa agitaba las hojas de los árboles y pensando, en todos los ancianos que lloran por ver como nos manejan.



A. AlPa

domingo, 25 de mayo de 2014

Paranoid

Estas palabras
van con desahogo,
pues necesitan salir,
correr por mis dedos,
romper los muros
de mi cerebro.

Oí una vez
hablar de unos hombres
que pisaron este planeta,
hace ya mucho tiempo,
los cuales
sabían pensar con el estomago
y el corazón.

Hoy están hablando
de que si somos una creación
de no se quien,
pues yo mas bien creo
que por una creación de no se quien
se dedicaron a seleccionarnos
admirando a los que no hablasen,
ni pensasen, ni se preguntasen.

Pero la verdad
no hay quien la pare,
tampoco a esa energía
que libre nace y muere,
que siempre es,
pues por mucho hormigón que se eche
la naturaleza siempre paso se abre.

Ahora vuelvo,
suenan los S. A.
Grandes.
He escrito porque lo necesitaba,
el momento habla.

A. AlPa

miércoles, 21 de mayo de 2014

Exteriores

Hablan de poder,
no de repartir.
De competir,
y no de disfrutar.
De repetir,
y no de crear.
De controlar,
y no de pensar.

Cuántos son los que se han ido
dejándonos toda su sabiduría,
nosotros mientras olvidamos
día a día los principios
de la libertad y el respeto mutuo.
Todo ahora es una fachada
decorada con flores que están marchitas
y pretenden que no digamos nada.

Musitan en sus pensamientos impuros
aguas lodosas y prados de estiércol,
y en el enjambre de las ciudades
los actos rebeldes calan los huesos.

Agitan las manos y alzan las voces,
llegan de todos los sitios feroces,
claman sedientos venganzas pasadas
de heridas en el alma, sangre que emana.

Pero todo termina, todo se acaba,
plácidas vidas de pronto truncadas.
Balas invisibles de formas macabras,
terminan con la agonía, sin querer, acatada.

A. AlPa & Pablo A. K.

lunes, 19 de mayo de 2014

Timú



Erase una vez una familia de cervatillos que vivían en un gran y extenso bosque, No hay mucho que contar sobre su vida, pues casi siempre hacían lo mismo; correr, saltar, jugar, comer, beber, escapar.

Un mal día, una de las crías de los ciervos, inexperta en la vida, se dejo llevar por un rastro de suculentas bayas, y ¡Zas!, un cepo la dejó sin patita.

Los cervatillos, cuando crecían, se iban por parejas a saltar, jugar, investigar. Pero a la cervatilla Timú, la cojita, no le gustaba, ella apenas se mantenía en pie con sus tres patitas.

¡Otro día! ¡Qué mala suerte la de Timú!, que se alejó un poco de la manada, junto a su hermano, para buscar setas por el bosque, cuándo de pronto, un hombre les vio. ¡Y salieron corriendo!, y Timú, se calló por una ladera arenosa, raspándose toda su cara.

Vaya mala suerte la de Timú, desfigurada y coja, pensaba que jamás encontraría un ciervo para procrear, pero por suerte, la familia iba en manada, y jamás la abandonarían.

El tiempo pasó y Timú ya era toda una cierva. No iba tan rápido como los demás, pero para tener solo tres patas lo hacía genial, era ágil y vivaracha.

Un día estaba toda la manada compartiendo batallas con los pequeños cervatillos en un claro, Timú estaba allí disfrutando, escuchando y compartiendo historias con los pequeños cervatillos, cuando de pronto, al levantar la cabeza y mirar hacia el bosque, pudo ver no muy lejos como una de las crías se adentraba en el con la cabeza pegada al suelo, siguiendo unas suculentas bayas. Timú, cardiaca, echo a correr todo lo veloz que podía ¡Y de un salto!, se puso en frente de la cría, parándola y evitando así que ella también perdiese su patita.

Una historia más para contar en el claro.

A. Alpa

jueves, 15 de mayo de 2014

Del trigo



¡¿Cuántos papeles hay dejados atrás!?

Olvidados;
metidos entre las paginas de un cuaderno,
arrugados en el fondo de una caja
o dentro de una carpeta, al fondo de un cajón.


O simplemente perdidos
en esta era de la sobre-información,
donde hay que separar la paja del trigo
pero no es de paja ni de trigo de lo que estamos hablando.


¡¿Cuántos papeles hay dejados atrás!?


Añorados;
quemados, guardados o, quién sabrá,
lo que está claro es que estos ojos no los verán,
como tampoco lo verán los vuestros.

Muchos están eliminados,
volviéndose grises en un blog o en el fondo del mar,
¿cuántos papeles hay dejados atrás? 
muchos, como está mierda que acabo de escribir ahora…

…hay que separar la paja del trigo
y elegir el trigo es responsabilidad de cada uno,
o así debería ser.

A. AlPa