miércoles, 11 de junio de 2014

Ordenando el vómito



Vengo arriesgándome
a exponerme a que me miréis,
critiqueis, a que me juzgueis
¿Y qué?.
Carapollas siempre pensaron que yo me creo más,
cuando son ellos los que hablan y entienden de alturas.

Siempre fuimos
rebeldes como niños,
pero quien debe madurar
es el rebelde, no en niño,
pues el niño jamás se dejara llevar
por fanatismos ni por mecanismos
que lo que te llevan es a no respirar,
a no sentir tu verdad,
a cerrar los ojos y aceptar este entorno
que día a día nos ahoga.

Hoy sigo siguiendo mi camino,
fallándome a mí mismo,
dictándome los principios
que tarde o temprano moldearé,
sigo encontrando respuestas
que  me llevan a buscar preguntas nuevas.

Y yo lo siento tío ,
pero ya tengo gente al lado
que me hace sentir querido,
seamos cómplices del cambio,
juntos,
y que la locura nos haga libres.

Se sincero, ve por delante,
que no vale la pena excusarse
cuando el fondo que te lleva es la libertad,
el bien común y la verdad
que tu estómago te enseña.

El corazón no se lleva bien
con los razonamientos de tu testa,
por eso uno está en la cabeza
y el otro en el pecho,
porque no pueden vivir cerca
y solo se entienden lejos.

A.Alpa

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