martes, 17 de junio de 2014

Haciendo mierda con mis dedos



Realidad. Que gran palabra. La realidad ahora mismo, mi realidad, claro está, es que estoy escribiendo mierda en frente del ordenador, sentado en la esquina de mi cama, mientras a la vez voy bebiendo poco a poco una placentera cerveza, que rica está la puta. Siento el cuerpo pesado, pues esta noche dormí poco, y luego en el curro hay movimiento, pero bueno, no es a lo que me voy. A lo que me voy es a expulsar mierda, a relatar mierda, a desahogar esta cabezota mía que no se qué mierdas quiere decir, ni a donde mierdas quiere llegar. Lo que tengo claro es que he leído la gran reflexión de mi compañero Pablo A. K. y me ha hecho pensar.

Por ahí dicen que si vivimos en una ilusión, que todo lo que vemos, olemos, tocamos, oímos y sabemos es un sueño, una especie de holograma. Pues bien, yo pienso que quien empieza hablándote así solo va a sacar mierda pestosa por la boca, esa gente, bajo mi punto de vista, esta mas perdida que ninguna, ¡Jodida manera de evadirse de la vida!.

Yo creo que estamos limitados, por muchos lugares, por muchos lados. Estamos condicionados por todo lo que nos rodea, por cómo nos educan, por las letras y por los números. Vivimos en un entorno en el que no sé quien cojones se dedico a fomentar y alimentar esa idea limitada, en donde todo tiene techo, en donde todo tiene un fin. No interesa el horizonte en los tiempos que corren, pues es inalcanzable. Yo, pienso que eso es lo bueno, seguir algo continuo, estar aprendiendo y creciendo cada día.

Nos han engañado como a bobos, al menos eso pienso, damas y caballeros, ponen en altares a la gente que limita la conciencia humana, echan flores a todo aquello que da dinero y perece. Señoras, señores, la energía siempre es la misma, ni se destruye ni se crea, solo se transforma. No hay energías peores ni mejores, solo hay energía, pero claro, somos libres, y somos dueños de la que portamos, al menos, aunque muchas veces también nos creamos dueños de otras, pobres ilusos, nos creemos más que los árboles porque hablamos y tenemos pies y manos, de verdad, ¿pero de qué vamos?, ¡oh si!, perdón, estamos enganchados al progreso  y a la inteligencia, seres perfectos creados a imagen y semejanza de dios… vaya pandilla de ineptos.

Todo acto tiene su consecuencia, es así de simple, la verdad no entiende de teorías, fácil… En fin, que somos libres hermanos, pero la libertad es algo así como la verdad, solo hay que abrazarla, explicarla sería limitarla, con lo cuál, ya no sería.

Y ya para acabar esta historia que no va a ninguna parte, esta historia que solo sigue el horizonte, decir que yo solo soy un mierda mas desahogándose, escribiendo lo que le viene a la cabeza mientras bebe una cerveza, y pienso, que si sigo vivo es porque hay muchas cosas que hacer, muchas cosas que ver y que aprender… ¡Muchas mierdas que compartir! En fin, larga vida a la muerte compañeros, que no os engañen, solo somos culpables de haber nacido, y el día que a la gente buena le dé por exigir su sitio, esos cuatro hijos de puta que decoran la fachada se pudrirán en el miedo que ellos mismos siembran.

Y para acabar, gracias por leerme, si es que has llegado hasta aquí… este texto tampoco va con ningún fin, solo quiere ser … “La verdad os hará libres”… lo que no nos dijeron es que también nos hará sentir culpables… pero libres. Ale, un abrazo cabrones, que eso siempre es bueno y saludable.

A. AlPa

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