sábado, 8 de marzo de 2014

Una leyenda




Erase una vez una princesa, pero esta no era una princesa que esperase a ningún príncipe, ella estaba a gusto como estaba sin necesidad de príncipes y cuentos de hadas. Acostumbraba a salir por el bosque a dar paseos y acercarse a la charca de las ranas, quedarse quieta y escuchar el comienzo de sus cantos junto al de los pájaros, esa sensación le encantaba.

Un día, mientras se encontraba sentada al lado de una charca, con los ojos cerrados, una muchacha se le acercó y ceso el croar de las ranas. La princesa abrió los ojos, la miró, y antes de que abriera la boca, la muchacha le pregunto que qué era lo que hacía. La princesa, muy tranquila respondió que se sentase en silencio y esperase.

Cuando las ranas empezaron a croar de nuevo la muchacha chillo, volviendo todo a quedarse en silencio. La princesa le pidió explicaciones y esta dijo que si escuchaba el croar de las ranas no iba a haber príncipe ni muchacho que la quisiese, así decía la leyenda. La princesa se exaltó y se quedo en silencio, llena de tristeza. Se levantó y se marchó, sin decir nada,  pensando en que no quería estar con nadie por culpa de las ranas.

Desde aquel día no volvió a salir, y al tiempo de ello, conoció a un príncipe con el que se casó. Pero no era feliz porque jamás se sentía a gusto, así que un día decidió volver al bosque, a la charca. Y en cuanto volvió a escuchar el canto de las ranas junto al de los pájaros, una inmensa alegría la inundo, haciendo brotar sus lagrimas, recordando que estaba mejor sola, que si no quería ningún príncipe era porque pensaba que no sabían hacerla feliz, que solo se había dejado llevar por las palabras de aquella muchacha engañada, la cual jamás sentiría esa preciosa sensación de escuchar a los pájaros y las ranas sin ningún miedo.

Cuando volvió a casa, agarro al príncipe y le llevó a escuchar las ranas, pues quería compartir con el esa felicidad, felicidad de la que fueron participes hasta su muerte, y con su muerte, desapareció esa tonta leyenda de las ranas.


07/09/2009
A.AlPa

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