miércoles, 4 de junio de 2014

Psíquico.

Dijo Satán que hacía tiempo que conmigo,
perro viejo, ya no sabía ni qué hacer.
Ayer le gané la partida de mi vida
y anda ahora todo "encabronao".
Dice que me ha cogido miedo
porque soy la encarnación del mal.
Hace ni sé ya que perdí el sentido
y solo me gusta a las viejas atracar.
Y hago tríos con la virgen y su hermana
en mi paranoia mental soy el padre de Dios.
Fui yo el que habló con una zarza en llamas
y también el que mató a Cristo al resucitar.
Si me tocas prendo como un destello
que te abre la vista y ensucia tu terreno.
Déjame tranquilo que hoy voy a explotar
arrancarme la piel quiero por delante
para poder ver que cojones hay detrás.
Volando sin alas me he vuelto a estrellar
cayendo de la barra contra el suelo del bar.
Borracho de licores nunca tengo de más.
Crecen las flores cuando sale el sol,
y cuando él se pone, yo empiezo a carburar.
Nauseas me das hijo de puta al oír tu voz
y se me dan la vuelta las tripas, vomitar!

Pablo A.K.

Silencios...

Se hacía tarde joven amigo
y tuviste que partir lejos.
No hubo despedida alguna,
sólo la mirada todo lo dijo.
Y ahora la distancia se mide en días,
tal vez semanas, meses o años.
Las rejas no permiten volar al cuerpo
pero si a la mente despierta,
y en el recuerdo, nuestros sueños,
y las voces, los gritos, el aliento,
con los ojos cerrados para vernos.
Las lágrimas en el justo momento,
los abrazos cálidos, y un te quiero
en las cartas cuando, conmigo,
contigo, sé que converso.
Porque es duro que la condena 
se produzca tan y tan lejos,
porque si te tengo cerca,
tal vez ya no te tengo.
Y las preguntas sin respuesta,
y las respuestas sin preguntas,
las dudas hábiles y esquivas, 
punzantes y excesivas,
duelen muy adentro,
duelen en el segundo eterno,
en el que calmados y relajados,
separaron nuestros anhelos.
Ahora caigo enfermo,
y no hay medicamento,
la soledad de estar muerto,
el reloj va despacio,  demasiado lento.
Tic... Tac... Tic... Tac...
Para ti, para mí...
Para los que estamos lejos...



Pablo A.K.

Las ciruelas y el hambre.

Los niños que comían ciruelas en las huertas de al lado del río se han empachado y no pueden correr, viene el viejo dueño del ciruelo y al final les va a coger, con el garrote golpeando las zarzas del camino, que arañan las piernas sin vello de los mozos empachados, que andando, no sin un brutal esfuerzo, intentan escapar de los feroces golpes del viejo. Si no hubieran comido tantas podrían correr para mal del viejo, pero su inocente avaricia y lo ricas que estaban les ha jugado una mala pasada. Al final el viejo enganchó a uno de ellos, y le dio un buen bofetón. Le agarró de una oreja y consigo se lo llevó.

Ahora dicen que el niño al que le cogió, sus padres como castigo le enviaron a ayudar al viejo en las labores del huerto, y ahí sigue desde hace unos meses, porque por cada ciruela que comió, un día de trabajo a petición del viejo se acordó. Y los otros niños, por comer tantas ciruelas e intentar correr despavoridos, al no ser cogidos, van de vez en cuando a verle y se ríen de él.

Historias de cuando los viejos eran niños, de cuando había hambre, como ahora, de cuando se podian coger ciruelas de la huerta de algún viejo.

Pablo A.K.

Noche de Noviembre de 1935.

Las sirenas de la noche
que iluminan las aceras,
llenas de vicio y derroche
de personas marroneras.

Los criminales en sus coches
y la ciudad que no se altera.
Póker y whisky es su broche
viene y va dinero a las carteras.

Suenan en el suelo los tacones
de las mas sobadas rameras.
No hay buenas intenciones
al subir por las oscuras escaleras.

Un blues suena en los altavoces
que tapa los gemidos y golpes.
Y el humo de los cigarros enrojece
los ojos de los hombres mas precoces.

En el viejo burdel de ciudad centro
putas añejas venden su podrido sexo,
chupitos baratos y peleas de viejos
unos salen fuera y otros para dentro.


Pablo A.K.

Al lugar donde la libertad ondea

Nos lo quitaron todo pero nos queda
 un sueño rojo, morado y amarillo,
una utopía para la paz, Marinaleda,
y al timón Juan Manuel Sánchez Gordillo.

Que se acaben infantas, señoritos y duques,
que los trabajadores tengamos un digno salario,
que todos los chavales se eduquen
en solidaridad, espíritu crítico y revolucionario.

Tuve un sueño y soñé que soñaba
con la libertad y oí tambores de guerra
y vi al pueblo que se levantaba
para la conquista del pan y de la tierra.

No quiero casarme en Las Vegas,
si lo hago será en ese pueblecito
donde la esperanza y la dignidad juegan
en calles con nombres de libertadores escrito.

Hace falta más LUCHA y menos batukadas
menos conformistas y más GUERRILLEROS,
por el triunfo: A LAS BARRICADAS
que el futuro es nuestro y VENCEREMOS.

Reconforta saber que hay un lugar
donde la bandera republicana ondea
y el socialismo de verdad puede ayudar
a que se lleve a la práctica tan justa idea.

¡A la batalla! La emancipación espera,
alumbrados por un rojo amanecer
lucharemos hasta que la clase obrera
como en Marinaleda conquiste el poder.

Que el martillo del arte moldee la sociedad,
que veamos el fin de la dictadura del dinero,
la batalla que queda tu ejemplo llevará
que sea como Marinaleda el mundo entero.

Pablo Hasél & Aitor Cuervo
Extraido de: Pablo Hasél & Aitor Cuervo Taboada - Veinte poemas de odio y dos corazones descuartizados

lunes, 2 de junio de 2014

Lo de siempre



Cada uno tiene su camino
y cada uno mira las cosas desde donde está en el mismo,
él  mismo,
desde sus propios pies, su entorno y sus experiencias.



Nadie puede saber lo que siente el prójimo,
aun compartiendo vivencias,
pues cada cual siente las cosas a su manera,
es fácil, cada uno, un mundo.



Todos somos únicos, irrepetibles,
no es divertido pensarse simple,
pues esta en la naturaleza crear miles de colores,
hacer nacer millones de formas y energías.



Y por naturaleza, todos,
formamos parte de, digamos,
una gran bola en la que creamos
a la vez que nos inspiramos.



Nadie puede evadirse de eso,
es naturaleza universal,
como también lo es
que cada cual es dueño de sí mismo.



Podría estar escupiendo letras sobre este tema
durante horas y siempre será la misma mierda,
cada cuál ve lo que quiere y como quiere verlo,
hay cosas que no se entienden mediante palabras,
hay cosas que se entienden, punto,  y si intentas explicarlas,
te ves dando vueltas alrededor de una historia más que conocida.






A. AlPa

domingo, 1 de junio de 2014

Sin más ni sal


Solo somos seres humanos usando eso a lo que llaman imaginación, dando rienda suelta a nuestra creatividad, y quizá, alimentando el cerebro de los que se hacen llamar locos.

Procurando tener mierda actualizada, estar activos, lo que queremos es que esto acabe en esos ojitos que estarán seguramente ahora,  ¿a veinte centímetros? La birra siempre sabe mejor cuando se brinda, casi todas las cosas se disfrutan más cuando son compartidas, si,  es un placer el compartirlo, hacer juntos diferente mierda para el mismo destino, reventar este sistema, aniquilar esa fórmula para su arte, en donde lucen cuerpos esbeltos, fibrosos, hombres y mujeres sin cerebro, con mucho pecho y un culo bien puesto.

Con las palabras como arma, queremos reventarlo, colándonos por sus resquicios, pues solo quiere hacer robots, seres automatizados, esclavos convencidos de que no hay mas camino que el establecido.

Mirando a mi alrededor, escuchándoos, de lo que estáis hablando me produce cagar blando. Payasos, somos socios de los amos de los esclavos, cómplices de este sistema tan bien montado, pues aceptarlo es lo mismo que apoyarlo, agachar la cabeza y no mojarse es la idea que esta al timón de este barco, no hay quien lo cambie, pensamos, y así nos evadimos continuamente del poder que portamos en nuestros cuerpos, en nuestra alma, en nuestras manos.

Hay muchos que se congelan cuando se encogen ante las tempestades que trae el entorno. Despiertan miedo y odio esos uniformes, encendiendo la mecha que prende la rabia, simplemente porque imponen un poder que no se merecen sus almas. Y la muchedumbre explota como un cartucho de TNT, o como uno de dinamita abriéndose paso en una montaña. Esa energía se impregna y contamina todas las mentes, todos los cuerpos, todas las almas, menos, las de los perros de presa del sistema.

Y ya nadie queda con los ojos cerrados, poco a poco se van llenando sus psiquiátricos.

Aprecio no el cómo lo hagas, si no, el que lo intentes, pues aquel que no se mueve, en vida perece. Sueña, busca, encuentra y experimenta. Vivete, cabrón, que la muerte, lo merece.

(Más pensamientos con capa de polvo, se libre o muerete)


En realidad poco ha cambiado todo. Los jóvenes siguen influenciados por la educación y el ocio que nos brinda el sistema, enséñales en el nido a ser libres, y el entorno social les creará turbulencias en su espíritu. Mas no todos tiran adelante, algunos se quedan, estancados en la miseria existencial que regala este mundo, atrapados en esa superficialidad que recubre toda verdad, toda vida, toda naturalidad, perdidos en la belleza que ofrece y alimenta este sistema capitalista, donde se pone en un altar al cuerpo esbelto, cincelado por el deporte o el gimnasio, también se admira a los cuerpos modificados y retocados para lucirse en televisión o en la portada de alguna revista, todo grande, menos el cerebro.Más se que me repito, pero es que me toca la polla todo esto, hablando mal y pronto.

Fomentan la imagen y la belleza, poniendo por to lo alto la buena dieta, la gran alimentación que el progreso nos ofrece, mientras  familias hacen malabares para poder seguir comprando el pan, aunque no tengan luz, ni agua.

Admiran la creatividad, la limitada, no hables de ciertas cosas, el orden puede desestabilizarse y generar un caos. Abraza su ley y no tendrás nunca un problema, su ley, la de seguir creando bienes de usar y tirar, perecederos, objetos y herramientas que den vida al dinero, todo lo que no de dinero, descartado, descartado y controlado para que nadie, absolutamente nadie lo pueda meter mano.

Es solo dejar ver que hay otras opciones, no echar cadenas a lo que no interesa para la condena que este sistema mantiene a base de la superficialidad y del esclavismo. Yo, quizá de lo que huya sea de adaptarme, pues tiene que haber algo en el mundo para sentirse unido a una corriente buena, una que se respire natural, una que no te mantenga continuamente plantando limitaciones en frente de tus narices, marchitando todo lo que realmente es libre. En fin, espero que las palabras de este gilipollas os hayan hecho pensar, en algo.
A. AlPa