domingo, 7 de febrero de 2016

Antes, manicomios.



Si, quiero. Pero recuerda, hasta que la muerte os separe. Y el asesino disparó, mientras reía y sus babas se convertían en delatoras de aquella persona que se encontraba detrás del Colt. Bendidas babas de agua bendita. Se había agazapado antes detrás de la puerta de la habitación de invitados, y había logrado permanecer en silencio justo en el crítico momento en el que pudo soltar una carcajada, porque cuando esa persona se ponía nerviosa, reía. Pero como habéis leído ya, sólo en el momento que apretó el gatillo no una, si no tres o cuatro veces consecutivas, rió. Conociendo a esa persona, también os puedo decir que en ese instante no se rió precisamente porque no pudo templar sus nervios, si no porque supo que en el fondo su tormenta había acabado, para dejar paso a la mas absoluta calma que solo llega no después, si no en la propia locura, en la propia demencia, en este estado catatónico, en ese clímax, en ese estado de semimuerte cerebral, en absoluta armonía con el cuerpo, porque la mente, se va.  En el zenit de nuestra esquizofrenia.
Así quedó, y así debe de estar, eso sí, ahora producto de los barbitúricos proporcionados por la seguridad social, atado de pies y manos mientras sonríe con la mirada perdida atado en una de las cientos de camillas del manicomio. Porque hace tiempo se conocían como manicomios. 

Conociendo a esa persona sé que probablemente ahora mismo está feliz, y que el problema de reírse cuando está nervioso se fue en aquellos cuatro balazos, ahora sólo ríe de gusto, de felicidad.
No creo que vaya a ver a esa persona nunca al manicomio, pues sobre quien disparó, fue sobre mí. Y yo me encuentro muy bien pensándolo cómodamente entre las sábanas. 

 

domingo, 17 de enero de 2016

Incierto

Cerró los ojos, y contó hasta quinientos. Se hizo eterno, no porque fuera un número elevado, ni porque pasara los números por su mente despacio, si no porque el verdugo, nunca llegó a apretar el gatillo. Tras esto vomitó, empapado en sudor, mientras creyó por enésima vez que no iba a poder más.

Otro día de cautiverio, con la espada de Damocles sobre tu yugular, con la incertidumbre de si este será tu último amanecer. A miles de kilómetros de casa, con esa duda que te machaca, con cientos de preguntas sin resolver, pues aunque naciste allí, has descubierto que la política no habla tu mismo idioma, ni entiende de compasión, ni de vidas, ni de nada. 

Te das cuenta de que a nadie le importas desde hace muchos días, los medios ya callaron hace tiempo y a tu mujer se le secaron las lágrimas, pues la hicieron ver que no había esperanza alguna, a sabiendas de que a lo que ellos llaman esperanza, simple y llanamente consiste en su interés.

Van a llegar dentro de muy poco las elecciones, y su impoluta corbata no les ahoga el cuello precisamente por tu situación. Ya tienen sus culos en sus poltronas, para qué van a azuzar ahora tu asunto, si estás muerto en vida. Sólo esperan que el verdugo que esta mañana te perdonó la vida por el simple hecho de jugar contigo, no acabe contigo la siguiente, y tu reguero de sangre se convierta en asunto de estado, en la melodía de los altavoces mediáticos.

Te engañaron, te dejaste engañar, y ahora pagas la consecuencia. Les creíste pocos en número, les pensaste escasos, pero su odio exacerbado es aún mayor que el tuyo antes de saborear las mieles de la victoria, que se ha vuelto amarga, rancia y podrida, mas letal que el peor de los venenos.

Pero obviaste un matiz, que no es otro que ellos, en vez de estar engañados por la política, están engañados por su Dios. Por el mismo estúpido Dios. Y sólo él todo lo puede.


Pablo A.K.

Pausa, movimiento.

Mucho tiempo varado, sin rumbo, luchando por mantenernos a flote en la constante tempestad, esperando la calma que viene después de esta última, al fin y al cabo la esperanza es lo último que se pierde. O eso nos dicen los viejos y gastados dichos, a veces tan al día, a veces tan desfasados. Y se hace pequeña la habitación cuando el agua te empieza a llegar al cuello, porque debajo del agua nos ahogamos, pero fuera de ella nos intoxican con aire viciado desde las atalayas de la desinformación, desde los constantes baños de sangre que se han convetido en rutina, del sonido de sirenas, del ruido de las explosiones... Y ya no te encuentro, ya me hundo en el mar de las miserias, ya está empezando a ser demasiado tarde, ya no vamos a esperar mas, aunque tengamos que aprender a respirar como los peces, y a dejarnos llevar como la espuma, y a ser rebeldes como el viento del otoño... Y a escupir un millón de versos que den sentido a este loop, a esta eterna turbulencia.



Pablo A.K.

jueves, 19 de noviembre de 2015

LETRAS BAJAS (BORRADOR)
Que te gusta?
Por que te cortarias las manos?
Como?
Cuanto cuestas?
Que es lo caro?
Que descaro
Cuanta pregunta para seguir bocabajo
Y no es por nada
Pero bocabajo
Si cagas te llenas de mierda
Y luego te tirarás de los pelos
Cual mujer histérica
Y más vale que se escondan
Porque no quedará títere con cabeza
Y dentro de unos días
Luna llena
Esa sinvergüenza
Que por nada se esconde
...
Que, te gusta?
Cuanto cuesta?
Lo caro es poner precio a lo que no lo tenga
Ni el aire que respiras es tuyo
Te enteras?
Privatizaciones y gerarquias degradan tu entereza...
Buenas noches y cuan artista
Mucha mierda

Nada nuevo

Ahora se de sobra que aquello no era yo,
mandando a la basura todas mis virtudes,
creí ver la luz y de pronto todo oscureció,
hoy cuido por que no me pase más, no lo dudes.

He vuelto a caer otra vez en este fango
en el que se te hunden los pies si no te mueves,
he vuelto a beber de la fuente
que te despierta cuando duermes,
he vuelto a volver a entrar
en esa rueda que a todos nos acaricia silenciosamente
y aquí estoy, saboreando mi esencia, abrazando la vida.

Puede que un día  se nos valla la olla
y no sepamos ni que decimos, ni quien somos,
ni donde estamos...
Pero si tenemos a alguien que nos quiera de verdad
simplemente estará a nuestro lado,
nos escuchará y sabrá que lo único que nos pasa
es que estamos perdidos,
y nos lo sacara sin darle importancia
espantando los malos bichos...

Luego claro está,
en cada uno esta el dejarse ayudar o no,
porque ellos nos dirán,
"¡Eh! Ahí esta el camino"
Y volveremos a nuestro sitio,
si realmente nos quieren
y si realmente queremos...
Querer es poder y eso no hay quien los cambie,
paz y fuerza... La vida, es nuestra.

AAlPa

martes, 17 de noviembre de 2015

Ocuparse

Lo que está sociedad te enseña es a ser una pala pa que hagas un hoyo y ella te entierre, por eso paso.

Cabe decir aunque sobra,
que nunca me importó el tamaño de mi pene,
más bien como me pinta esa cabezota
que cuenta lo que soy sin ni siquiera acercarse a verme.
Y cabe decir,
porque a veces veo pila de seres
A los que les preocupa más el envoltorio
que se refleja en el espejo de su baño
que forjarse unos principios y una personalidad.
Luego claro,
ven una foto y piensan que les dijiste mil palabras,
pierden el norte fijándose en los envoltorios
y más tarde lloran,
si, su corazón ignoran..
Argg, pero seré realista,
en el fondo me da igual,
yo no me preocupo por no estar en la lista,
ni por estas estupideces que nos toca aguantar,
más bien no me preocupo por nada,
porque de lo que se trata es de ocuparse y nada más.

06/11/2015 A AlPa

domingo, 8 de noviembre de 2015

estabas y estas

Tenias un corazón noble, pero no firme,
Por eso caíste.

La condena la firmaste cuando te dejaste llevar,
No me extraña que todo se complicase.


Regalaste tus manos a no se quién
Solo porque no querías ser responsable de ellas,
Solo porque no querías aceptar las consecuencias
De lo que con ellas construiste.


Y la verdad es que me resulta triste,
Porque no te culpo.
Se que uno de los problemas fue tu educación
Y como te pintaron la vida cuando eras niño.


Pero me resulta triste,
Sentirte tantas veces como te siento,
Tan perdido, pero firme,
Se que te arrepientes de haberte ido sin despedirte
Y que ya me ha dolido el que un día pude odiarte,
Se que te carcome ver lo que compartimos
Y lo que cuesta mantenerlo, traerlo... 
Sacarlo adelante.


A. AlPa