Era un día cualquiera, uno de esos días que era algo automático. Sabían que tenían que hacer, como, y cuando. En el bar no hubo ningún problema, y pasaron los clientes que se prevían. Tief, el dueño del bar y Graham, su ayudante, se disponían a recoger. Y mientras limpiaban salio a relucir uno de los productos que distribuía Tief, Graham soltó de repente, parando de barrer;
-Yo a esos les tengo hecho boicot, -Dijo levantando un brazo y como señalando a ninguna parte- no pienso comprar ninguno de sus productos -Al final alzó un poco la voz, y siguió barriendo.
Tief que en la barra estaba repasando cristalería, se paro, y con un gesto pensativo en su rostro preguntó -¿Y eso, por qué?- Siguió repasando copas con gran destreza.
-Por unas declaraciones que hizo uno de los portavoces de la empresa, de las cuales aun ni se ha disculpado- Lanzo al aire Graham sin parar.
-Y.. -Tief hizo una larga pausa -¿Qué dijo?.
-Que esas personas no se merecían los mismos derechos humanos por haber nacido bajo la dictadura de fulano, -Graham paró de repente -no recuerdo el nombre- Dijó mientras miraba al techo y se rascaba la cabeza.
-Va pero si nos ponemos así, no compraríamos casi nada,- Respondió Tief sonriendo -ya se sabe bien lo que hay, y bien se sabe que poco se puede hacer contra este sistema que esta ya mas que forjado- Dijo como queriendo dar por zanjada la conversación.
Graham se paró y pensó por un momento, cogió aire y empezó -El problema es ese, que todos pensamos que no hay nada que hacer. -Posó la escoba en una de las mesas del restaurante para tener las manos sueltas -Pero imagina Si cada uno de nosotros dejase de usar aquellos productos que están manchados de sangre e inhumanidad -Arrugo la cara poniendo una expresión violenta -tarde o temprano caerían por su propio peso hasta arruinarse o cambiar de política. Pero el verdadero problema es la gente, -Continuo -que ve el fondo de las cosas y no tiene conciencia de ello, o la tiene y le da absolutamente igual porque primero, para ellos, están ellos -Dijo con un todo mas agresivo, mientras apretaba su dedo índice contra la palma de su otra mano -y les da igual que al otro lado del globo muera alguien por que su comodidad y opulencia sigan intactas -Graham dijo la ultima palabra como cortando el aire y siguió barriendo.
Tief lo miraba en silencio, sonriendo con cara de orgullo. Se notaba que esas palabras le habían hecho sentir a gusto, se veia a sí mismo cuando era joven y tenia la cabeza llena de ideas, pero pensaba para sus adentros: "Mañana será otro día, mañana, será y seguirá todo igual" y despues de una larga pausa.
-¡Graham!- Grito Tief rompiendo el silencio que habia dejado en el restaurante Graham.
Graham paró de barrer y sin decir nada se giro y lo miró con cara de duda -Solo cambian las circunstancias- Dijó Tief en un tono muy relajado y con una sonrisa de oreja a oreja.
Graham puso cara de indiferencia, sin entender muy bien que queria decir. Y los dos siguieron a lo suyo.
A. AlPa
No hay comentarios:
Publicar un comentario