domingo, 3 de julio de 2016

¿Por qué escribes?

Escribo porque así me siento, me encuentro, aunque siempre este perdido. Escribo porque me gusta. Porque aunque con tiento, escribiendo he aprendido a sumergirme en las voces del universo, a escuchar a esta tierra, a los elementos.

Escribo porque es un placer, y lo comparto porque mas de una vez el placer de otros me a inspirado a mi también que decir, que pensar, que probar... El que buscar para recorrer y seguir en pie en este camino tan infesto de seres que utilizan malamente energías y conocimiento.

Escribo y lo recomiendo, pues ayuda a verse, a ponerse en frente de un espejo, a odiarse y quererse con conocimiento.

A. AlPa

viernes, 1 de julio de 2016

Huele a suelo

Asustada, su alma ha escapado,
Me lo dicen esos ojos que porta,
Lo grita su mirada, se le nota. 

Vacíos que siguen el viento de la corriente,
Ni adoran al demonio, ni adoran a cristo,
Seres que solo son sus titeres.

Energías perdidas, a la basura una vida,
La que eligieron para experimentar...
Ahí seguimos observando.

Haciendo un equilibrio,
Procurando no perder  la razón...
Miramos al cielo

martes, 21 de junio de 2016

Pecado de vida

Hubo un día en el que casi pierdo mi conciencia;
Un poco por mi ignorancia,
Otro poco por mi inocencia,
Otro mas por la gente de la que me rodeaba
No los culpo, soy yo el del pecado,
Si es esa la palabra que vale para describir lo que narro.
Y en estas tierras para que nos entendamos;
He ido dos veces al  infierno, 
En el cielo creo que también he estado,
Pero el tener ojos aquí parece solo servir;
Para ver espanto
Aun con tanto adelanto,
Nos estamos convirtiendo en una especie de hormigueros,
Manipulados como granjas de ganado;
Ignorantes y felices,
Inocentes y atrevidos...
Como le oí al tote
"Te pegan con la misma llave que te abren la puerta"
No culpo a nadie
Solo sueño con que todo humano se de cuenta
De que el dinero solo es mierda,
De que la luz y el poder en su interior se encuentra.

La luz no tiene sombra
Pero la crea,
Cuando frente a ella se planta
Cualquier cosa que luz no desprenda.

A. AlPa

sábado, 9 de abril de 2016

En el cubo

No crees en dios,
Crees en ese hombre, el esta vivo,
Pero ese hombre cree en dios,
No me jodas tío
Y solo cree en ti mismo.

Promesas y palabras respaldadas por alabanzas,
Ensucian nuestros caminos cuando fallamos a lo que palpan
Y perciben nuestros sentidos,
Andandonos por las ramas,
Alejandonos de nosotros mismos.

Vivimos en un entorno que busca el disgregar
Lo que naturalmente somos cueste lo que cueste,
Para tenernos enfrentados continuamente,
Mientras contemplamos parados como crece
Ese espejismo con forma de cubo.

martes, 5 de abril de 2016

Abierta

Un día te das cuenta de que se cometen miles de atrocidades y buscas culpables, buscas razones y aparece el que parece responsable pero dice; "yo soy un mandado", y buscas a su jefe y te dice; "yo soy un mandado", y así continuamente, para que te des cuenta de que el de más arriba no tiene forma, que simplemente nos gobierna el dinero, un sistema que se nutre del hambre, una sombra, la avaricia y ese afán de superioridad qué contamina al hombre, y buscas culpables, no se donde, hasta que te cansas de buscar en este sistema esclavista, pero no bajes la guardia mientras tengas tu vida, pues al pensamiento libre no lo radican, ese es lo natural digan lo que digan

viernes, 25 de marzo de 2016

Máscaras

Cuando se cae la careta
La realidad se hace palpable
Agradable es la naturaleza
Y desagradable lo que ciertos seres hacen

Duro es aguantarse
Callarse
No poder decir lo que tus ojos ven
Porque cuando se cae la careta
Todas las caretas se caen

Y ves como sutilmente
Hay personas que cogen el brazo
Y disfrazados de lo que prefieren ver
Los que le hicieron un hueco a su lado
Consumen la energía de los que les dieron la mano

Triste pero cierto
mientras evades tu vida
Alguien de tu sufrimiento
Se esta alimentando

A.AlPa

domingo, 7 de febrero de 2016

Antes, manicomios.



Si, quiero. Pero recuerda, hasta que la muerte os separe. Y el asesino disparó, mientras reía y sus babas se convertían en delatoras de aquella persona que se encontraba detrás del Colt. Bendidas babas de agua bendita. Se había agazapado antes detrás de la puerta de la habitación de invitados, y había logrado permanecer en silencio justo en el crítico momento en el que pudo soltar una carcajada, porque cuando esa persona se ponía nerviosa, reía. Pero como habéis leído ya, sólo en el momento que apretó el gatillo no una, si no tres o cuatro veces consecutivas, rió. Conociendo a esa persona, también os puedo decir que en ese instante no se rió precisamente porque no pudo templar sus nervios, si no porque supo que en el fondo su tormenta había acabado, para dejar paso a la mas absoluta calma que solo llega no después, si no en la propia locura, en la propia demencia, en este estado catatónico, en ese clímax, en ese estado de semimuerte cerebral, en absoluta armonía con el cuerpo, porque la mente, se va.  En el zenit de nuestra esquizofrenia.
Así quedó, y así debe de estar, eso sí, ahora producto de los barbitúricos proporcionados por la seguridad social, atado de pies y manos mientras sonríe con la mirada perdida atado en una de las cientos de camillas del manicomio. Porque hace tiempo se conocían como manicomios. 

Conociendo a esa persona sé que probablemente ahora mismo está feliz, y que el problema de reírse cuando está nervioso se fue en aquellos cuatro balazos, ahora sólo ríe de gusto, de felicidad.
No creo que vaya a ver a esa persona nunca al manicomio, pues sobre quien disparó, fue sobre mí. Y yo me encuentro muy bien pensándolo cómodamente entre las sábanas.